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¿Para qué sirve nuestra sangre menstrual?, por Natàlia Molina López



¿Para qué sirve nuestra sangre menstrual? ¿Qué beneficios tiene? ¿Qué nos aporta de positivo a nuestra vida diaria?
Como decíamos en el artículo anterior, negar o ignorar nuestra menstruación, es negar nuestra esencia, esa parte de nosotras que nos diferencia de los hombres y al mismo tiempo nos une entre nosotras.
El hecho de menstruar cada mes debería acompañar un sentimiento de hermandad y unidad con todas las mujeres, ya que es en éste momento del ciclo donde nos sentimos más unidas a la Madre Tierra. Seguro que habéis observado un poco lo que pasa los primeros días de la regla. Coincide con el momento del ciclo en que no  nos apetece salir. Tenemos la sensación y/o la necesidad de meternos en una cueva o sin ganas de salir de la cama. Y además, nos sentimos más vulnerables, cualquier cosa nos afecta más, nos da por llorar y estamos más sensibles a todo en general.
En la antigüedad, los días de sangrado, las mujeres que menstruaban se retiraban de la tribu. Pero no por que estuvieran malditas o contaminadas, como se nos ha hecho creer en muchas culturas, se retiraban a un lugar sagrado que habían construido ellas mismas y allí compartían entre todas esos sentimientos de unión con cada una, entre ellas y con la Madre Tierra. Esos días constituían una sanación profunda para cada una y al mismo tiempo también contribuía a que la tribu funcionara mejor. Este “retiro menstrual” suponía REESTRABLECER DE NUEVO EL ORDEN en la tribu. Este era el poder que la luna infundía en los días del sangrado, y lo que nuestra sociedad, gracias al patriarcado prohibió, haciéndonos creer que somos impuras y pecaminosas. Y es por eso que no recordamos que la regla tiene una utilidad y nos sirve para equilibrarnos y conectar nuestros ciclos a los ciclos de la naturaleza.
La sangre representa una depuración para todo nuestro Ser: cuerpo, mente y espíritu. El sangrado es la señal que nos muestra que no estamos embarazadas, por lo tanto, todo lo que nuestro útero había preparado para albergar un feto se destruye y procede a eliminarlo a través de la sangre.

Por eso, si le ponemos consciencia a este momento, ¿qué nos pide la vida? Que paremos, que nos quedemos en silencio y que hagamos un acto de reflexión y evaluación de nuestra vida en relación a lo personal, las relaciones, el trabajo, la pareja, etc. Es momento de evaluar cómo está nuestra vida, para poder “desechar” lo que ya no sirve y crear algo nuevo para nuestra vida.
Podemos utilizar estos momentos de silencio y de retiro para hacernos preguntas sobre nuestra vida en general: ¿cómo están mis relaciones de pareja, amigos, padres, profesores, compañeros  trabajo, hijos, etc.? ¿Qué me gusta? ¿Qué cambiaría? ¿Necesito poner o cambiar mis límites?
¿Cómo estoy en el trabajo o en el instituto? ¿Me gusta lo que hago, lo que estudio? ¿Cambiaría algo? ¿Es momento de plantearse un cambio de trabajo, de carrera, de especialidad, etc.? ¿Le puedo sacar más partido a lo que estoy estudiando? ¿Hacia dónde quiero enfocarme?
Como veis, es un momento único en el que la vida nos invita al recogimiento para poder escuchar lo que necesita nuestra alma. Saber cuáles son nuestros verdaderos deseos y poner en orden nuestros pensamientos.

¿Quién dijo entonces que la regla no servía para nada? Pero para que todo esto suceda, hemos de hacer un parón real. Siendo así que, el primer día fuerte de regla deberíamos poder quedarnos en casa, no porque estemos enfermas, sino para poder hacer este proceso. Y es por esto, que a veces las reglas duelen o son muy abundantes, estas señales nos indican que debemos parar para escucharnos, cuidarnos, mimarnos porque energéticamente nuestro cuerpo se queda sin energías, vacío. Nuestra sangre depura y esto nos resta energía. Es un hecho fisiológico, no es una invención, ni un capricho, hormonalmente es el momento del ciclo en el que todos los niveles están más bajos y no tenemos mucha concentración. Incluso nos sentimos más torpes y menos lúcidas, como si tuviéramos una nube en la frente que lo apaga todo. ¿Entonces… debe ser por esto que son los peores días para prepararse un examen, una reunión, para escribir…? Así es amigas mías, como decía la cantante Rosana en su canción “hoy no tengo fuerzas pa subirme al mundo, me quedo donde estoy”.
La pérdida de sangre también conlleva pérdida de hierro y esto hace que estemos más cansadas. ¿Y qué hacemos si no podemos parar y tomarnos el día libre os preguntaréis muchas de vosotras? Pues hay que ir en busca de ese momento. Quizá al final del día es más fácil retirarnos y dedicarnos, aunque sea una hora, para hacer esta autoevaluación y ayudar a nuestro cuerpo a desprenderse de lo que ya no necesita y dejar espacio para  crear algo nuevo en la siguiente fase de nuestro ciclo.
Aquí os dejo con esta nueva reflexión. Feliz menstruación para aquellas que estéis con ella y que podáis dedicaros el tiempo que os merecéis para poder descubrir quiénes sois.
Un abrazo y hasta la próxima.


Natàlia Molina López
Naturopata, Educadora de Masaje y Reflexología Infantil, Técnica Metamorfica - Terapia Prenatal, Reflexologia podal, Drenaje linfatico manual, Flores de Bach y Aromaterpia, Maestra de Reiki Usui
Grupos de mujeres, ciclo menstrual, etc

TEL: 664.62.17.02


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