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“El que tuvo, retuvo”: Recuperar nuestro potencial con Regresiones, por Elena Goretti



Ya os adelanté en mi anterior artículo “¿Fui Cleopatra en otra vida?” que se pueden hacer Regresiones con otros fines que no sean únicamente el de resolver problemas físicos, emocionales y mentales. En este artículo, os hablaré de cómo descubrir nuestro potencial, reconocerlo y recuperarlo a través de las Regresiones.


Como seres humanos que somos, viviendo una experiencia terrenal, tod@s tenemos características particulares que configuran nuestra personalidad, defectos que consideramos que podríamos mejorar y virtudes de las cuales enorgullecernos ¡claro que sí!

Si nos aceptamos tal y como somos, con nuestros defectos y nuestras virtudes, lo más beneficioso que podemos hacer es centrarnos en nuestras virtudes para exteriorizar y ofrecer a los demás lo mejor de nosotros mismos. ¿Esto que acabo de deciros os parece obvio no? Pero… ¿somos lo suficientemente conscientes de todas las virtudes que poseemos? Y lo más importante… ¿nos permitimos reconocer y mostrar nuestras virtudes y habilidades?


A menudo, nos es más fácil reconocer nuestros defectos que nuestras virtudes… y sino, haced la prueba con vosotros mismos y con otras personas: intentad hacer una lista que recoja todas las características positivas y otra lista con las características negativas que consideráis que tenéis. ¿Sorprendente no? Por lo general, ¡gana la lista de cosas negativas!

Frecuentemente, encontramos esa tendencia común en las personas, nos decantamos más por la autocrítica, la autoexigencia, incluso por el autocastigo, como consecuencia de no estar reconciliados con nuestra capacidad de autoestima… No quiero parecer exagerada, sé de lo que hablo porque yo también he pasado por ello… ¡Nosotr@s mism@s podemos llegar a ser nuestros peores jueces y verdugos!


Estamos condicionados por un entorno cada vez más exigente, en todos los ámbitos: estudios, idiomas, deportes, trabajo, hobbies, ocio… parece que, si no conseguimos llevar a cabo un montón de actividades, consideradas imprescindibles por nuestra sociedad, y hacerlo con un alto nivel de rendimiento y resultados, somos unos fracasados o no estamos a la altura de las circunstancias.

Esta presión no ayuda en nada a la distorsionada percepción que tenemos de nosotr@s mism@s en muchas ocasiones...

Si no hemos sido un@s niñ@s nacid@s y criad@s en un ambiente familiar seguro, equilibrado, libre de juicios y, sobretodo, amoroso, será muy difícil que, en nuestra etapa adulta, seamos personas con un buen desarrollo de nuestro autoconcepto y de nuestra autoestima. Un autoconcepto correcto y una autoestima elevada son primordiales para vivir las experiencias desfavorables, no como fracasos, sino como oportunidades para aprender y mejorar.


En la actualidad, podemos ver cómo, en respuesta a estas nuevas necesidades, han aflorado diversas técnicas de ayuda para reconocer nuestras capacidades y talentos y para mejorar ese autoconcepto y autoestima que tenemos un poco olvidados. El Coaching y la Programación Neurolingüística (PNL), por destacar algunas de estas técnicas, están a la orden del día para ayudarnos en este camino hacia el autoconocimiento y hacia la liberación de los juicios que tanto nos condicionan y limitan.


Pues bien, tengo una buena noticia que daros: Si ese trabajo de ayuda lo llevamos a nuestro subconsciente, ¡¡¡el resultado será mucho más efectivo!!!

Se sabe, hoy en día, que la información que procesamos mentalmente es consciente sólo entre un 5% y 10%… Eso quiere decir que el 90-95% de la información que pasa por nuestra mente se procesa a nivel subconsciente, de manera que, por muy conscientes que seamos de nuestras virtudes y capacidades, puede ocurrir que nos encontremos con dificultades para integrarlas y creérnoslas de verdad. ¿Cuándo ocurre eso? Cuando hay ciertas creencias o juicios muy arraigados en nuestro subconsciente que nos impiden aceptarlas libremente…

Entonces, sabiendo esto, ¿no os parece una buena idea que vayamos a nuestro subconsciente, que es el que nos puede llegar a boicotear, para que el trabajo sea integrado de manera profunda y completa?


Para que lo podáis entender mejor os pondré un ejemplo. Asistimos a unas sesiones de coaching para trabajar nuestra autoestima en las que nos ayudan a ser conscientes de todos los recursos, capacidades y habilidades que tenemos.

A nivel psicológico, la huella que nos deja esa información puede hacer que cambie la percepción que tenemos de nosotr@s mism@s y salgamos de las sesiones con una nueva visión, con mucho más optimismo, incluso con el compromiso de realizar ciertas acciones encaminadas a lograr el objetivo propuesto.

Pero a nivel subconsciente, podemos tener muchas creencias “negativas” asociadas a nuestro autoconcepto a raíz, por ejemplo, de una niñez en la que unos padres muy duros o exigentes nos han hecho creer que no valemos para nada, que no somos capaces de conseguir nuestros objetivos, que no tenemos suficiente fuerza de voluntad para ello, que no estamos a la altura…

Esas creencias van a dificultar, en gran manera, que logremos integrar en nuestro ser esa nueva visión, pues nos estaremos diciendo a nosotr@s mism@s: “Yo soy perfectamente capaz de lograrlo” y, a la vez, sentiremos que hay algo interno que no nos permite creer de verdad en eso que estamos afirmando. Es como si no estuviéramos del todo convencidos…

¿Qué está ocurriendo? Que entramos en contradicción entre lo que nos decimos conscientemente y lo que cree nuestro subconsciente.

Si conseguimos reconfigurar la información subconsciente, la contradicción desaparecerá y será mucho más fácil conseguir nuestro propósito.


¿Cómo se puede trabajar nuestro potencial con Regresiones?

A estas alturas del artículo, ya os he dado muchas pistas sobre el tema en cuestión…

Sí, se trata de ir a nuestro subconsciente para rescatar nuestras habilidades, capacidades y dones y realizar un trabajo de refuerzo con ellas para potenciarlas.

Como ya sabéis los que habéis leído mi artículo anterior, la información que se rescata en Regresiones puede ser del pasado de nuestra vida actual o puede proceder de otras vidas, de manera que encontraremos muchas experiencias en las que hemos demostrado nuestras habilidades y capacidades ante determinadas situaciones.

Hemos vivido muchas encarnaciones en este mundo, con la finalidad de aprender y evolucionar como almas, entonces… ¿por qué no aprovechar las experiencias positivas vividas para trabajar con nuestras capacidades, habilidades o dones?

Como amante de los refranes y dichos populares, ahí os dejo otro: “El que tuvo, retuvo…”

En estas sesiones de trabajo, iremos a buscar esas experiencias vividas en las que hemos tenido los recursos o habilidades necesarias para sentirnos a gusto con nosotr@s mism@s, para tener éxito, para resolver conflictos, para sentirnos felices, para sentirnos capaces…

El hecho de que la persona “reviva” y sienta que esos recursos y habilidades ya están en ella y que forman parte de su ser, hace que el trabajo sea mucho más potente, puesto que ya no tiene que creérselo, sino que lo ha podido evidenciar experimentándolo en primera persona.

Pero no sólo vamos a buscar y a descubrir los recursos, sino que además, utilizaremos técnicas de PNL, como visualizaciones y anclajes de información, para reforzar esos recursos y, así, recuperar nuestro verdadero potencial.

La diferencia principal con respecto a una sesión de Coaching o de PNL está en que se trabaja en un estado alterado de consciencia, a través de una relajación profunda, que nos permite acceder a esa gran cantidad de información que está en nuestro subconsciente para poder redimensionarla y reconfigurarla, logrando así sortear los obstáculos que nos impiden creer de verdad en nuestras capacidades y habilidades.

Además, el impacto de esa información es mucho más profundo que cuando se trabaja a nivel consciente, ya que esa información positiva queda grabada en el subconsciente y, por lo tanto, tendremos trabajando a nuestro favor tanto a nuestro consciente como a nuestro subconsciente. De esta manera, se consigue realizar la terapia con un nivel completo de integración de la información trabajada.


Espero que os haya gustado y os sea de utilidad lo que he explicado. Ahora debo despedirme ya. ¡Gracias por vuestro interés!

Y, por favor, ¡no os olvidéis nunca de que tenéis un montón de virtudes que ofrecer a vosotr@s mism@s y a los demás!




Elena Goretti
Terapeuta de Regresiones,
Reiki tibetano y japonés,
Sintonización arquetípica,
Canalización Sibyl y
Asesoramiento a través del Tarot

tlf/wsp: 670.40.63.57
egmetaute@gmail.com




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