Liberación del Pericardio

El corazón es el punto de entrada de las emociones.A veces duele mas un impacto emocional que un puñetazo en el esternón. nuestro corazón debido a las experiencias de la vida se retrae. Evidentemente esta retracción viene añadirse a antiguas heridas no resueltas así que nuestro pericardio se vuelve cada vez mas duro. haciendo que nuestro sentimientos sean cada vez mas pesimistas y oscureciéndonos.




Un pericardio en lesión provoca:
Hormigueo, trastornos cardiovasculares, digestivos, respiratorios, musculo esquelético, trastornos del comportamientos, depresiones etc.....

EL CORAZÓN

En el origen somos un corazón latiendo.
Embriológicamente, nuestro corazón es el primer órgano que se forma; nuestro cuerpo se desarrolla a su alrededor. La importancia de este órgano para la vida es indiscutible. Proporcional a esta importancia es el elaborado mecanismo que lo protege; un mecanismo preparado para amortiguar impactos (físicos o emocionales), transmitir señales de alarma y preparar todo nuestro cuerpo para reaccionar y defenderse.
EL PERICARDIO, GUARDIÁN DEL CORAZÓN
El Pericardio es un saco fibro-seroso muy resistente que envuelve y protege al corazón. Posee cierta elasticidad para desplazarse y deformarse para amortiguar cualquier impacto externo que pueda amenazar al corazón. El Pericardio es el enlace entre el alma y el cuerpo; frente a cualquier amenaza externa o interna es el Pericardio quien reacciona permitiendo que el corazón siga bombeando, lo cual es vital para nosotros. Por sus múltiples inserciones anatómicas y neurofisiológicas, cualquier reacción del Pericardio afecta extensivamente a todo nuestro organismo. El pericardio está íntimamente ligado al diafragma, las pleuras, la tráquea, el esófago, la entrada del estómago, las principales vías arteriales y venosas, el centro frénico (responsable de la respiración), el ganglio estrellado (clave en el funcionamiento del sistema nervioso autónomo), la base del cráneo, las membranas intracraneales, el Tiroides, el Timo; posee además numerosos ligamentos que lo unen directamente a la columna vertebral desde el sacro hasta la base del cráneo.

POR NO ESCUCHAR NUESTRO CORAZÓN
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Las consecuencias de la retracción del Pericardio pueden llegar a ser muy importantes. Cuando enfrentamos algún problema el Pericardio nos avisa de mil maneras y si no estamos atentos a las señales o no podemos lidiar con la situación, el Pericardio sigue retrayéndose a riesgo de perder su elasticidad, con lo cual nuestro cuerpo queda en permanente estado de alerta, pudiendo finalmente verse afectado por múltiples “síndromes” o “enfermedades funcionales”.

Un Pericardio en disfunción puede provocar, entre otros, los siguientes trastornos: Cardiovasculares: Arritmias, taquicardias, extrasístoles, tensión arterial descompensada,hipertensión, soplos en el corazón, edema de brazos, parestesias (hormigueos en manos y brazos).
Respiratorios: Dispnea, suspiros, dificultad al inspirar, punzadas en el costado en la inspiración, tos seca irritativa, asma.
Digestivos: Disfagia, pseudo hernia hiatal, reflujos ácidos, gastritis, esofagitis, sensación de bola en la garganta.
Músculo-esqueléticos: Dolor esternal, dolor precordial con irradiación hacia el brazo, dolores intercostales, cervicalgias, dorsalgias.
Posturales: Escoliosis, cifo-lordosis, falsa pierna corta. Homonales: Hipertiroidismo, hipotiroidismo, trastornos del crecimiento, trastornos sexuales, etc.
Neurológicos: Vértigos, neuralgia facial, convulsiones de tipo epiléptico, otras enfermedades degenerativas del sistema nervioso.
Craneales: Migrañas, migrañas oftálmicas, cefaleas, mala oclusión.
De comportamiento: Tristeza, depresión, angustia, pesimismo, ansiedad, ganas de morirse, agresividad, ataques de pánico, sensación de cabeza espesa o turbia.
De sueño: Sueño ligero o alterado, insomnio, pesadillas.
Problemas inmunitarios, linfáticos, visuales, auditivos, hematológicos, etc.

DEMOSTRACIÓN DE LIBERACIÓN DE PERICARDIO,  por Mar Bellido
Realizada en nuestro ultimo encuentro en Besalú 26-27 de Junio 2010
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Nuestro cuerpo está maravillosamente preparado para enfrentar todo tipo de agresiones pero cuando nuestro corazón se ve amenazado todo nuestro sistema se ve afectado y nuestra capacidad de defendernos se ve disminuida.
Si por Miedo pasamos la mayoría de nuestro tiempo, de nuestros años, de nuestra vida, en estado de alerta, las consecuencias pueden ser fatales.


                                          Fuente : www.marbellido.com